sábado, 2 de enero de 2010

El camino, la selva, la pantera y Virgilio.

Más de 15 años tardó Dante Alighieri en componer la Divina Comedia, que conluyó poco tiempo antes de su muerte, en 1321. La obra, que podéis consultar aquí en versión original, está llena de enigmas y alusiones misteriosas: cuando uno la lee tiene la continua sensación de que hay algo ahí que no termina de comprender, una suerte de contenido velado, semioculto en el entretejido simbólico del poema. Éstos son los primeros versos:
Nel mezzo del cammin di nostra vita
mi ritrovai per una selva oscura
ché la diritta via era smarrita.
En mitad del camino de la vida, me encontré en una selva oscura, pues había perdido la pista del sendero recto. La interpretación tradicional de la Comedia apunta que la selva oscura representa el mundo de las pasiones que enturbian el ánimo, y que el poeta que se ha extraviado de la directa vía es el hombre apartado por el pecado del justo itinerario de Dios. Las metáforas son elocuentes: el bosque evoca todo lo desconocido, aquello que no podemos controlar y nos asusta; por eso es oscuro, privado de la luz de la razón y, en el imaginario neoplatónico cristiano, de Dios. Seguidamente Dante encuentra un camino empinado –la cuesta que conduce a la virtud-, pero cuando intenta transitarlo lo espantan tres fieras amenazadoras que le salen al paso: una pantera, un león y una loba, respectivos símbolos de los pecados de lujuria, soberbia y avaricia. Ya que emprender el ascenso hacia la virtud le era estorbado por la presencia de las fieras, Dante tiene que retroceder de nuevo al valle (el valle que es el mundo, recordad aquello del valle de lágrimas). Aparece entonces el espectro de Virgilio, encargado de guiar a Dante en su catábasis; él será el único capaz de conducir a Dante fuera de las tinieblas en que habita.
Como toda buena obra, la Comedia ha suscitado muchas interpretaciones diversas, además de la tradicional. Es ya clásica la lectura política que ve en la selva oscura una metáfora de Italia dividida, en la pantera un símbolo de la corrupción política florentina, y en la loba una alusión directa al poder temporal de la Iglesia de Roma. Me pregunto si podremos añadir nosotros una versión nueva en la que el poeta sea un joven –quizá todavía no en el punto medio de su vida; con toda probabilidad un poco extraviado del camino recto-, que decide estudiar Filología Clásica (Virgilio) para poder después desenvolverse en el mundo (el valle; la directa vía) . ¿Cómo alumbrará Virgilio nuestra propia selva oscura? ¿Qué esperáis que os aporte esta carrera que, al parecer, no sirve para nada?

8 comentarios:

  1. Yo espero que me aporte conocimiento: Siempre he sido un apasionado de la cultura grecolatina y mi curiosidad por conocerlas siempre ha estado en mi, creo que la mejor forma de saciar ese apetito es sabiendo valorar cómo escribían, ya que su tradición oral no pasada a literatura a muerto. Dentro de los textos que estudiamos (y que muchos dicen que no sirve para nada) está todo lo que somos nosotros: Nosotros provenimos de esos "locos" que hace 2500 años les dio por pensar, y lo somos todo gracias a ellos. Conocer nuestro pasado nos ayuda a comprender nuestro presente y a planear el futuro

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  2. Lo que ha dicho Albert y añado algo un poco más contundente: para que, por Júpiter, me salve de la imbecilidad absoluta a la que parece estar condenada el ser humano últimamente.

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  3. A mí personalmente me llama la atención como toda esta cultura que muchos quieren olvidar nos condiciona constantemente, nos supedita y, en definitiva, nos define. ¿Cómo una cultura tan antigua consigue esto? Desde luego, es lo que quiero aprender.

    Eso sí, estoy un poco decepcionado con los planes de estudio y con cómo se enfoca el estudio en la tan política universidad...

    Como curiosidad, decir que este año 2010 se lanzará un videojuego llamado Dante's Inferno, que no sé cómo será de fiel, pero sé que está basado en La Divina Comedia. La parte artística es brutal, grotesca, obscena...

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  4. Gracias a todos por vuestras reflexiones. Detecto en ellas dos ideas generales. Albert y Juanma hacen hincapié en la influencia constante de los clásicos de cuya cultura somos herederos; en mi opinión, debemos ser cautos y pensar con tranquilidad lo que significa esa afirmación, una de las más frecuentemente empleadas en la defensa de las ciencias humanas. Si reducimos los restos que nos han llegado de aquellas letras a su interés arqueológico corremos peligro de contagiarnos de la esterilidad de esos coleccionistas que se pasan la vida puliendo y desmpolvando sus miniaturas para no utilizarlas nunca.
    Comprendo, por otra parte, el pesimismo de Laín, pero ¡cuidado! Quizá la lectura de los antiguos te convenza de que la imbecilidad humana no es tan reciente ni última.
    Yo creo que el que escoge esta carrera no ha perdido del todo aún la confianza en el hombre. Como ocurrió con Dante, tal vez Virgilio nos ayude a salir de la selva oscura de nosotros mismos.

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  5. Juanma mejor no saquemos el tema universidad aun....jaja

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  6. Yo quiero pensar que el imperativo "Lasciate ogni esperanza voi ch'entrate" está sólo grabado en la puerta del infierno de Dante y no en la entrada a la Universidad. Porque aún tengo esperanza (y me la dan los alumnos).Saludos y buenos deseos para que los argonautas sigan navegando.

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  7. Yo no estoy matriculada en Clásica pero sí me llama mucho la atención la cultura y lengua grecolatinas. Soy consciente que con la falta de práctica a corto plazo se me olvidará casi todo lo aprendido en estos 3 años estudiando ambas lengua, pero me quedo con lo que hasta ahora me han aportado los textos: han abierto un poco más mi mente y sobre todo ahora tengo claro que, en cuanto al pensamiento, no son lenguas muertas.

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  8. ¡Buenas!
    Me uno a todos vosotros en este blog, y me animo a participar en cualquier debate que querais hacer (obviamente, tendre que estudiar un poco jaja)
    Os voy a contar mi trayectoria en la asignatura de Griego, para contaros como decidi finalmente meterme en esta carrera.
    Pues bien, en 1º de Bachillerato me meti en Humanidades, Humanidades puras, ya que coji tanto Latin como Griego. El Latin me apasionaba, pero he de decir que Griego no me llamaba mucho la atencion. Luego descubriria que era por la profesora, y ni siquiera me interesaba la mitologia que ella contaba de vez en cuando en clase. Sin embargo,en 2º, tambien en Humanidades, volvi a elegir Griego, pero cual fue mi sorpresa al descubrir que habia llegado un profesor nuevo, un catedratico de Griego llamado Manuel Camacho, y fue el que realmente saco de mi esta pasion por la Filologia Clasica.
    Tambien deberia aclarar que Griego en 1º la aprobe finalmente (para sorpresa de la buenisima profesora) con dos examenes finales con sendos 7 como nota. Mi trayectoria ese año due mas que desastrosa, despues de sacar en el primer examen un 0 "pelao", y darle otra sorpresa a la profesora con un 8'75 en el segundo examen jaja
    No obstante, en 2º no baje del 9 en los examenes, y fue entonces cuando me di cuenta de que mi vocacion estaba ahi: en el Griego
    Un saludo a todos, y espero no haberos aburrido mucho con mi anecdota casi fuera de contexto jaja

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